En 1839 Han Christian Andersen escribió la versión original del cuento El cofre volador. Posteriormente se hicieron otras versiones y nuevas adaptaciones del mismo
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lunes, 30 de septiembre de 2019
lunes, 9 de septiembre de 2019
El gallo del corral y la veleta Un cuento de Hans Cristian Andersen
Un bonito cuento de Hans Chtistian Andersen que nos enseña que hay que vivir la vida con alegría y disfrutando de cada momento. Vale más cantar que deprimirse y venirse abajo
martes, 25 de junio de 2019
La princesa y el guisante de Hans Christian Andersen. Voz Tintero creativo
Hans Christian Andersen en este bello cuento de la princesa y el guisante nos enseña que no debemos juzgar por las apariencias porque podemos equivocarnos
Había una vez un príncipe que quería casarse con una princesa; pero había de ser princesa de verdad. Atravesó, pues, el mundo entero para encontrar una; pero siempre había algún inconveniente. Verdad es que princesas había bastantes, pero no podía averiguar nunca si eran verdaderas princesas, siempre había algo sospechoso. Volvió muy afligido porque le hubiera gustado tanto tener una verdadera princesa... Una noche levantóse una terrible tempestad, relampagueaba y tronaba, la lluvia caía a torrentes, era verdaderamente espantoso. Llamaron entonces a la puerta del castillo, y el anciano rey fue a abrirla. Era una princesa. ¡Pero, Dios mío, cómo la habían puesto la lluvia y la tormenta! El agua chorreaba por sus cabellos y vestidos y la entraba por la punta de los zapatos y le salía por los talones, y ella decía que era una verdadera princesa. — ¡Bueno, eso pronto lo sabremos! , pensó la vieja reina, y sin decir nada, fue al dormitorio, sacó todos los colchones de la cama y puso un guisante sobre el tablado. Luego tomó veinte colchones y los colocó sobre el guisante. y además veinte edredones encima de los colchones. Era esta la cama en que debía dormir la princesa. A la mañana siguiente la preguntaron cómo había pasado la noche. —¡0h. malísimamente¡—dijo la princesa, — apenas he podido cerrar los ojos en toda la noche! Dios sabe lo que había en mi cama. ¡He estado acostada sobre una cosa dura que tengo todo el cuerpo lleno de cardenales! ¡Es verdaderamente una desdicha! Eso probaba que era una verdadera princesa, puesto que a través de veinte colchones y de veinte edredones había sentido el guisante. Solo una verdadera princesa podía ser tan delicada. Entonces el príncipe la tomó por esposa, porque sabia ahora que tenia una princesa de verdad, y el guisante lo llevaron al museo, en donde se puede ver todavía, a no ser que alguien se lo haya llevado. He aquí una historia verdadera.
Había una vez un príncipe que quería casarse con una princesa; pero había de ser princesa de verdad. Atravesó, pues, el mundo entero para encontrar una; pero siempre había algún inconveniente. Verdad es que princesas había bastantes, pero no podía averiguar nunca si eran verdaderas princesas, siempre había algo sospechoso. Volvió muy afligido porque le hubiera gustado tanto tener una verdadera princesa... Una noche levantóse una terrible tempestad, relampagueaba y tronaba, la lluvia caía a torrentes, era verdaderamente espantoso. Llamaron entonces a la puerta del castillo, y el anciano rey fue a abrirla. Era una princesa. ¡Pero, Dios mío, cómo la habían puesto la lluvia y la tormenta! El agua chorreaba por sus cabellos y vestidos y la entraba por la punta de los zapatos y le salía por los talones, y ella decía que era una verdadera princesa. — ¡Bueno, eso pronto lo sabremos! , pensó la vieja reina, y sin decir nada, fue al dormitorio, sacó todos los colchones de la cama y puso un guisante sobre el tablado. Luego tomó veinte colchones y los colocó sobre el guisante. y además veinte edredones encima de los colchones. Era esta la cama en que debía dormir la princesa. A la mañana siguiente la preguntaron cómo había pasado la noche. —¡0h. malísimamente¡—dijo la princesa, — apenas he podido cerrar los ojos en toda la noche! Dios sabe lo que había en mi cama. ¡He estado acostada sobre una cosa dura que tengo todo el cuerpo lleno de cardenales! ¡Es verdaderamente una desdicha! Eso probaba que era una verdadera princesa, puesto que a través de veinte colchones y de veinte edredones había sentido el guisante. Solo una verdadera princesa podía ser tan delicada. Entonces el príncipe la tomó por esposa, porque sabia ahora que tenia una princesa de verdad, y el guisante lo llevaron al museo, en donde se puede ver todavía, a no ser que alguien se lo haya llevado. He aquí una historia verdadera.
martes, 11 de junio de 2019
Las habichuelas mágicas cuento de Hans Christian Andersen
Las habichuelas mágicas es un cuento clásico de Hans Christian Andersen. Un niño cambia su vaca por un saco de judías mágicas. Una historia mágica y exquisita
viernes, 31 de mayo de 2019
El ángel de Hans Christian Andersen
Hans Christian Andersen en este cuento del ángel nos explica como un niño es escoltado hasta el cielo por un ángel Por el camino van recogiendo flores para plantarlas en el cielo
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Martes 13 Octubre🙏💮Bendiciones y Feliz día🌷 🍂Imágenes bonitas☕🥞 Saludo de buenos días💌ÁBRELO
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