lunes, 18 de agosto de 2014

Ignorancia

Serenata de la muerte/Serenata death
Invisible, opaca, fría
como la escarcha
que dibuja la luna 
en las noches de soledad.
Durmiendo en el lecho 
de un ataúd forrado 
de muerte.
No percibía el canto
de los pájaros en primavera,  
ni contemplaba las puestas de sol
con los ojos asignados al nacer. 
Las cadenas apretaban demasiado
en mis manos  y en mis pies descalzos.
Las rosas que perfumaban el jardín
no sabían nada, 
ni las nubes que jugaban en el cielo  
a dibujar figuras imaginarias, 
ni la hierba, que danzaba
entre temblorosa y punzantes
espinas. 
Mi piel fue de manzana, 
Mi piel fue durazno.
Mi piel fría que envolvía 
mi alma taciturna.
Y tú sólo veías de la vida 
el sabor dulce.
En tus labios dibujados, 
las gotas de hiel 
no tenían sentido ni cabida.
¿Qué sabias tú de mi alma acurrucada?.
¿Qué sabias tú de mi alma muerta en vida?.
¿ Qué sabias tú de mis sentimientos azules, 
donde las palabras eran oscuros abismos?.
¡No sabias nada!.
Te pintaste la cara con pintura
barata para escupir mil reproches amargos,
entre tus labios decorados de perfección.
 Y yo te contemplaba desde mi lejanía,
desde mi ataúd forrado de muerte.

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