martes, 5 de agosto de 2014

Desde la tierra llamada anden

ALINA Y SU MUNDO MAGICO
No ha sido fácil entender que todo está en mi interior. Que nada voy a encontrar fuera, por más que busque. Mi felicidad o infelicidad sólo depende de mis pensamientos y de mi forma de ver la vida.
Hubo un tiempo en que creí estar muerta. Sólo estaba congelada, esperando un poco de vida para despertar. No se si me gustó abrir los ojos y mirar cara a cara el mundo que me rodea. Lo cierto es que estoy aquí y ahora, con un cuerpo físico que me pertenece y un alma que a veces quiere escapar, para sentirse totalmente libre.
Hallé muchas personas a lo largo de esta senda por la que me tocó caminar.Gente variada, algunas capaces de dar todo por nada y otras que hicieron del egoísmo su lema de supervivencia. Me topé con lobos, ángeles, demonios y maestros que se veneraban así mismos. También, en un recodo del camino hallé a los más humildes. Los que andan descalzos con el alma entre las manos. Los que llevan en el interior de las pupilas el Universo. También pude contemplar hermosas flores y plantas carnívoras que esperaban a sus víctimas disfrazadas de dulzura. 
Este es el aquí y el ahora en el que me ha tocado vivir. La noria para la que no saque billete de comienzo y de final, no deja de dar vueltas y a veces cuando corre demasiado me marea la visión. Prefiero permanecer en el anden, mientras gira vertiginosa, pensar que todas las cadenas están convenientemente engrasadas y revisadas, para que no ocurra un lamentable accidente. 

Nunca fue mi objetivo sacar billete de primera, para subir en la mejor atracción de este tío vivo, en el que todos giramos sin remedio. Sólo quiero pasear con los pies sobre la tierra. Contemplar las estrellas perfumadas de jazmín, respirar el aroma de la hierba y de la tierra recién lavada por la lluvia. Digerir lentamente, eso que todos llamamos vida, desde mis propios pasos, sin que las vueltas acaben por hacerme perder la noción de mi misma.

No me gusta emborracharme de felicidad ni de infelicidad. Muchos acabaron borrachos de sentimientos sin ser conscientes de sus actos. 

Mi alma a la que por suerte o por desgracia nunca le faltó conciencia para sufrir no quiere dar vueltas vertiginosas, sólo quiere caminar de forma sosegada por la vida, sin penas ni glorias, respirando los colores que los ojos no pueden percibir.
https://m.safecreative.org/work/1408051709788-desde-la-tierra-llamada-anden


2 comentarios:

  1. Genial relato. Invita a la reflexión . Un beso.

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  2. Muchas gracias Marina por pasar y por tu comentario. Feliz fin de semana.

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