Dos almas deambulando en esta vida,
con el velo del olvido en la conciencia,
sin conocer la una de la otra la existencia.
Dos almas entre la vida y la muerte,
dos almas entre el cielo y la tierra.
Dos almas que un día se encuentran.
Así de sencillo, un día cualquiera.
Tu mirada se posó en la mía
y nada resultaba extraño,
nuestras almas ya se conocían.
Sin sueños, Sin espejismos,
sin flores que deslumbran
y se apagan tras la primavera.
Dos almas que se aman,
en la paz y la calma,
dos almas que se reconocen,
dos almas que se complementan.
Dedicado a la persona con la que
comparto mi vida, con todo mi amor.
