Cada vez que muere un niño bueno, baja del cielo un ángel de Dios Nuestro Señor. Con sus grandes alas blancas, toma en brazos el cuerpecito inerte y emprende el vuelo por encima de los lugares que el pequeñuelo amó. Allí, recoge un ramo de flores para ofrecerlas a Dios, para que luzcan aún más hermosas en el cielo que en la tierra.
Este cuento, escrito por el famoso autor danés Hans Christian Andersen, nos habla de la eternidad de las buenas acciones y la transformación de un niño en un ser celestial. El ángel y el niño recorren juntos los lugares familiares, y en su viaje, descubrimos la belleza y la esperanza que trascienden la vida terrenal.
https://www.youtube.com/watch?v=qXBBk-ffHVc
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Bendiciones en este feliz Martes 27 Enero Imágenes bonitas Saludo buenos días Mensaje ábrelo
Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional
-
Hace mucho tiempo en un remoto lugar habitó una malvada bruja que poseía un ojo mágico. Con él podía ver todo cuanto acontecía en el mundo....
-
Hace mucho tiempo en un país muy lejano existió un reino maravilloso donde nadie conocía el dolor. Este maravilloso lugar era conocido c...
-
En la fábula del asno y las ranas Félix María Samaniego muestra la importancia de tener paciencia para sobrellevar los obstáculos que encont...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.