viernes, 20 de junio de 2014

Yo también he odiado

The secret of evil/El secreto del mal

Yo también he odiado. He sentido un odio tan profundo que hervía la sangre en mis venas como un terrible volcán. Yo, la que escribe estas líneas pertenezco a la raza humana y como tal he sentido el instinto destructivo y un miedo aterrador a que esa fiera que todos llevamos dentro quedara en libertad sin posible control. 
El odio duele demasiado. El odio nubla la razón y el corazón . El odio es una enorme tenaza de acero que aprisiona el alma y la parte lentamente.
Nací humana. Pertenezco a la raza humana y a veces he renegado de esta condición, porque cualquier animal por insignificante que pueda parecernos es más humano que el humano. Y es que señores esta raza a la que pertenezco es capaz de cometer las más terribles  barbaries. Cuando miro hacia atrás en la Historia de este mundo y veo tanta sangre inocente vertida y tanto absurdo, siento  vergüenza ajena por la raza a la que pertenezco.
Pero si bien el humano a veces es la más terrible de las fieras, otras en cambio,  es capaz de las cosas más maravillosas cuando la parte de la que todos estamos formados aflora y brilla la luz del alma.
El odio no es bueno para nadie, pero aún es más terrible para el que lo siente en su interior, retorciéndose como una culebra que devora lentamente las entrañas. 
El odio aniquila y quema todo lo bueno que hay en nosotros. Nuestro cuerpo y nuestra alma es azotada por un vendaval que nos zarandea y destruye.
Cuando la espiral de odio aparece en la vida del humano, éste pasa a ser el depredador que pierde el corazón en la batalla por saciar lo que desea.
Yo también he odiado, se  como se incrusta en el alma y lo difícil que es arrancarlo.. 
¡Cuanto duele el odio al que lo siente! 
¡Y cuanto quema por dentro!
¡Y cuan desgraciado es el ser al que parásita el alma!. 
Atemos a nuestras fieras y seamos humanos, solamente humanos.


2 comentarios:

  1. has expresado de una forma muy humana tu condición de tal. El ser humano se contradice a si mismo, es, a veces, demasiado visceral. Un saludo cordial.

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  2. Muchas gracias Mila por comentar. Sí, a veces el ser humano puede llevar dentro algo terrible, el odio, una fiera que hay que atar muy bien porque puede hacer mucho daño.

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